Es posible que no consideres que dejar de fumar sea una habilidad, pero de alguna manera, es como andar en bicicleta. Imagina cómo avanzar, mantener el equilibrio y llegar a donde quieres. Y si te caes, puedes levantarte y seguir adelante.


Aprende y practica nuevas rutinas o hábitos y conductas.

Planifica maneras de distraerte cuando tengas un fuerte deseo de fumar. Camina durante dos minutos, llama a un amigo. Usa pastillas o goma de mascar con nicotina.

Ten cerca otras cosas que puedas sostener en tus manos (o poner en tu boca), como un bolígrafo, pedacitos de zanahoria o palomitas de maíz sin grasa.

Busca actividades divertidas que no incluyan fumar, para recompensarte y reducir el estrés: un baño caliente, una caminata con un amigo.

Para obtener más ayuda con respecto a cómo cambiar tu rutina, visita la sección Getting Ready (Preparativos) del sitio de Internet Clear Horizon y haz clic en "Try Habit Breaking".


Prepárate para manejar los síntomas de abstinencia.

Los primeros días después de dejar de fumar, es posible que sientas la garganta seca y que tu tos empeore. En realidad esto es un buen signo: tu cuerpo está eliminando la mucosidad de las vías respiratorias. ¡Incluso puedes sentir mareos por el oxígeno extra!

Ten cerca un vaso de agua helada o jugo, y una buena provisión de goma de mascar o caramelos duros sin azúcar para manejar los antojos de tener algo en la boca.

En la primera o primeras dos semanas, es posible que te cueste conciliar el sueño o que tengas molestias como estreñimiento o gases. Suspende la cafeína en la tarde y en la noche, y come más frutas y verduras frescas o cereales ricos en fibra.

La irritabilidad y el cansancio pueden durar por dos a cuatro semanas. No te exijas demasiado durante esta etapa. Duerme la siesta si puedes. Te sentirás mejor en cuanto la nicotina desaparezca de tu sistema y tu cuerpo se ajuste. 8

El fuerte deseo de consumir cigarrillos generalmente es más intenso durante los primeros dos o tres días. Puedes apaciguar las ganas distrayéndote con otra tarea. Puedes pensar en el deseo de fumar como una gran ola: si puedes navegarla y mantener el equilibrio, menguará en unos minutos.

Considera la posibilidad de tomar una clase o leer un libro sobre técnicas de relajación o meditación. O bien, sólo tómate una pausa de diez minutos: cierra los ojos. Busca los puntos tensos desde la cabeza a los dedos de los pies y relaja esos músculos. Ahora respira naturalmente, y repite mentalmente algunas palabras para tranquilizarte como "relájate, relájate".

Para obtener más ayuda acerca de los síntomas de abstinencia, lee: "Clearing the Air: How to Quit Smoking...and...Quit for Keeps" del sitio de Internet del National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer).

8: National Cancer Institute, NIH publication no. 03-1647: "Clearing the Air: Quit Smoking Today." September 2003, p. 17.