Resistir la presión de grupo requiere práctica. Utilice esta práctica para ayudar a preparar a sus hijos para situaciones difíciles.
"La presión de grupo se siente como un foco que lo alumbra aun en una muchedumbre grande", dice Logan, de 17 años de edad, de Michigan. "Uno tiene que tomar una decisión rápidamente y no sabe qué hacer".
Su hijo(a) se podrá encontrar bajo ese foco duro muchas veces durante la adolescencia. Para ayudarle a prepararse para las decisiones difíciles, hagan esta práctica juntos. Hay más de una sola respuesta correcta.
Comience con los siguientes problemas, los cuales dan algunas conclusiones a las que usted y su hijo(a) podrían llegar. Entonces, hagan las prácticas que se encuentran abajo. Al ir resolviéndolos, conversen sobre lo siguiente:
La situación. Analicen la situación.
Lo que pasa. Conversen sobre las ventajas y desventajas de estar de acuerdo con lo que decide el grupo.
Conclusión. Decidan la acción apropiada.
Lo que usted podría decir. Hable de formas elegantes de abordar la situación.
Recuérdele a su hijo(a) que si sus amistades se enojan, es probable que su enojo desaparezca rápidamente. En caso de que no sea así, no son buenas amistades.
La situación. Tu novia quiere que la lleves al centro comercial, pero tú tienes únicamente un permiso de conductor aprendiz. ¿Deberías llevarla al centro comercial sin ningún acompañante adulto?
Lo que pasa. Si lo haces, podrías impresionarla y pasar tiempo con ella. Sin embargo, es ilegal y peligroso. Si te descubren, podrías perder tu permiso y quizás no podrías conseguir tu licencia.
Conclusión. No vale la pena correr el riesgo.
Lo que usted podría decir. "Por ahora, sólo puedo manejar si un padre me acompaña en el automóvil. Mi mamá nos puede llevar". O, "va a ser magnífico cuando consiga mi licencia. Entonces, te podré llevar a muchos lugares diferentes. Si pierdo mi permiso, no conseguiré la licencia por mucho tiempo".
La situación. Uno de tus mejores amigos acaba de comenzar a fumar, y otros amigos tuyos te presionan para que tú lo presiones a él para que deje de fumar.
Lo que pasa. Si hablas con tu amigo, posiblemente él pueda pensar que tú te preocupas por él y que realmente eres buen amigo. En cambio, es posible que no le guste que lo molestes acerca de eso. Si no hablas con él, su salud corre riesgo. Y podrías perder el respeto de los otros amigos.
Conclusión. Sí vale la pena presionar a tu amigo para que deje de fumar.
Lo que usted podría decir. El enfoque con hechos: "Por cierto, ¿Por qué fumas? ¿No sabes que te perjudica? Puedes volverte adicto en poco tiempo. Estás malgastando tu dinero". O, quizás un enfoque de burla ligera pero cierta a la vez: "Esa cosa sí que apesta. Nadie te va a besar si fumas".
Texto en esta sección de: Peer pressure & smoking (2005)