A lo mejor se acuerda de la emoción que sintió cuando pasó a la escuela secundaria. Sin embargo, no recuerda cómo se siente uno cuando entra al comedor y cree que todos están escudriñando sus palabras, la forma en que camina, su ropa... en fin, todo lo suyo.
Durante los altibajos de la adolescencia, estas transiciones pueden ser, sobre todo, momentos difíciles. Los niños se podrán sentir abrumados e intimidados por el nuevo entorno, las nuevas caras y su pérdida súbita de prestigio, habiendo sido antes el mayor de la escuela y siendo ahora el más joven. Los niños comienzan a experimentar más presión para probar cosas que ellos saben que no son correctas.
Los amigos que lo alientan a fumar cigarrillos es una de las nuevas presiones que su hijo(a) podría encarar. Un estudio de 2002 mostró que entre los niños de 11 a 17 años de edad que fumaron cigarrillos en los últimos 30 días:
A continuación hay algunas buenas ideas sobre formas en que usted puede ayudar a su hijo(a) a resistir la presión de grupo y seguir siendo fuerte cuando atraviesa momentos más difíciles.
A medida que se desarrollan, a menudo a los adolescentes les cuesta entender cómo los demás—sobre todo sus amigos—los ven a ellos. Se preocupan acerca de que se les rechace si no se adaptan bien.
Asegúrele a su hijo(a) que, aunque a veces, sus amigos lo criticarán por no estar de acuerdo, muchas veces, no lo harán. De todos modos, lo más importante es que él(ella) tome sus propias decisiones.
Los adolescentes también tienden a sobrestimar cuántas personas realmente siguen comportamientos riesgosos. En una reciente encuesta, los adolescentes dijeron que piensan que más del 50% de los adolescentes fuman; el número real se aproxima más al 22%. 33. Center for substance Abuse Prevention (Centros para la Prevención del Abuso de Sustancias). Trends in Cigarette Smoking Among High School Students—United States, 1991-2001. 2002. Asegúrese de que su hijo(a) sepa que la mayoría, tanto los niños como los adultos, simplemente NO fuman.
Sus expectativas deben ser claras. Sus reglas deben ser claras. Esto se aplica a cosas que su hijo(a) no debe hacer, tales como fumar y tomar alcohol, así como privilegios, tales como manejar y la hora en que debe estar en casa. Involúcrelo(a) al establecer ciertos límites y reglas (por ejemplo, la hora en que debe estar en casa), pero recuerde que para los temas importantes, tales como fumar y tomar alcohol, usted debe tener la última palabra. Asegúrese que él/ella sepa que se harán cumplir las consecuencias de violar las reglas. Sus expectativas deben ser claras.
Conocer a las amistades de su hijo(a) es realmente apenas el primer paso. Haga que sus amistades se sientan a gusto en su casa—cuando usted esté ahí. Si se sienten a gusto, pasarán más tiempo en su casa y menos tiempo en lugares no supervisados.
Preste atención a la forma en que los niños interactúan con usted y entre ellos. ¿Son las relaciones a base de igualdad y respeto? ¿Saben sus hijos defenderse cuando están bromeando o parecen ser fácilmente influidos por lo que sus amistades les dicen? Utilice estas observaciones para conversar con su hijo(a).
Si una de sus amigas fuma, dígale a su hija que usted no aprueba del consumo de tabaco. No diga "no me gusta tu amiga". Si se concentra en el comportamiento, es probable que ella converse sobre el consumo del tabaco de su amiga y no se ponga defensiva. Señale las cualidades positivas de la amiga, así como las negativas.
Premie a su hijo(a) por escoger bien a sus amistades. Extienda la hora en que él/ella debe estar en casa cuando esté con esas amistades, o pídale que invite al grupo a casa y cómpreles pizza.
Llegue a conocer a las familias de las amistades también. Cuando usted lleva a su hija en automóvil a la casa de una amiga, preséntese a los padres. Si ella piensa ir a una fiesta, déjele saber que usted llamará a los padres de la anfitriona y preguntará qué es lo que tienen planeado.
El estrés es un factor importante respecto tanto a la presión de grupo como el consumo del tabaco por los jóvenes.44. U.S. Department of Health and Human Services. Substance Abuse and Mental Health Services Administration (Administración de Servicios de Abuso de Substancias y Salud Mental). Center for substance Abuse Prevention (Centros para la Prevención del Abuso de Sustancias). Mantener a los jóvenes libres de drogas. 2002. He aquí cómo usted puede ayudar:
Ayude a su hijo(a) a practicar para que piense por su propia cuenta. Estimúlelo(a) a que sea líder, para que forme opiniones y tome decisiones en base a su propio criterio.
Haga preguntas como, "¿Qué piensas tú acerca de lo que ese grupo está haciendo? ¿Qué opinas sobre sus decisiones?" Recuerde que hacer que piense bien estos problemas puede ser tan importante como las respuestas que da. Cuanto más confía él/ella en sí mismo(a) y su capacidad para tomar decisiones independientes, menos vulnerable se sentirá a la presión de grupo.
La empatía implica ver las cosas desde la perspectiva de su hijo(a) para que pueda entender sus emociones. Cuando usted se identifica con lo que su hijo(a) piensa, le enseña que usted valora lo que él/ella piensa. Esto ayuda a que él/ella aprenda a confiar en sí mismo(a). Ayuda también a que él/ella entienda su punto de vista como padre: "Sabía que te podrías preocupar, así que llamé a casa".
Algunos niños asumen riesgos inapropiados, incluso fumar cigarrillos, porque están aburridos.55. U.S. Department fo Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos). Substance Abuse and Mental Health Services Administration (Administración de Servicios de Abuso de Substancias y Salud Mental). Center for substance Abuse Prevention (Centros para la Prevención del Abuso de Sustancias). Mantener a los jóvenes libres de drogas. 2002. Involucrar a su hijo(a) en grupos o equipos que se adecuan a sus intereses puede reducir las probabilidades del aburrimiento y darle un nuevo conjunto de fortalezas. Además de desarrollar su confianza ayudándole a lograr algo positivo, involucrarse en actividades puede exponerlo(a) a un grupo de personas de su propia edad que comparten sus intereses, así como a entrenadores o líderes de grupo que pueden reforzar el mensaje suyo y ser mentores y modelos a imitar.
Próximo tema: Enséñele a los niños a pensar sobre la marchaTexto en esta sección de: Peer pressure & smoking (2005)