Como padre, usted tiene mucha influencia.
El apoyo de los padres implica cosas tales como apoyo emocional, intimidad y la buena comunicación—elementos claves en el desarrollo de la relación que usted quiere tener con sus hijos.
Fuente: Simantov, E., Schoen, C. y Klein, J.D. 2000. Comportamientos comprometedores: ¿Por qué fuman o toman alcohol los adolescentes? Cómo identificar los factores de riesgo y protección subyacentes. Archivos de Medicina Pediátrica y Adolescente, 154:1025-1033.
Según un reciente estudio, el 9% de los estudiantes del octavo grado, el 16% de los estudiantes del décimo grado y el 25% de los estudiantes del doceavo grado dicen que han fumado por lo menos un cigarrillo en los últimos 30 días.
Algunos prueban a una edad muy temprana.
Entre los estudiantes de la escuela secundaria de toda la nación, el 9% fumaron un cigarrillo entero antes de la edad de los 11 años, y el 18% fumaron un cigarrillo entero antes de la edad de los 13 años.
Fuente: Centers for Disease Control and Prevention (Centros de Control y Prevención de Enfermedades) (2003). Sistema de vigilancia del comportamiento riesgoso de los jóvenes.
La investigación muestra que, aunque algunos adolescentes compran sus propios cigarrillos (19%), la mayoría los obtienen obsequiados (27%) o le piden a otra persona que se los compre (32%).
Según un reciente estudio, los índices de consumo de tabaco entre los estudiantes de la escuela secundaria son similares entre las niñas y los niños.
La investigación muestra que los niños son más propensos a fumar si tienen amigos y parientes que fuman.
Los niños que tienen amigos que fuman son más a menudo fumadores ellos mismos, en comparación con los niños cuyos amigos no fuman.
El índice de consumo de tabaco actual es más de dos veces más alto entre los niños cuyos padres fuman que entre los niños cuyos padres no fuman.
El índice de consumo del tabaco actual es más de tres veces más alto entre los niños que tienen hermanos/hermanas que fuman, en comparación con los niños que no tienen hermanos/hermanas que fuman.
Los niños que participan, por lo menos varios días a la semana, en actividades después del horario escolar que están estructuradas y supervisadas por adultos son menos propensos a fumar. Estos tipos de programas exponen los niños a influencias positivas y brindan alternativas constructivas a interacciones sociales que podrán llevar al consumo de tabaco.
"Los adolescentes son menos propensos a seguir comportamientos riesgosos, tales como el uso de tabaco, cuando tienen programas después de la escuela adonde ir".
Fuente: U.S. Department of Education (Departamento de Educación de los Estados Unidos) y U.S. Department of Justice (Departamento de Justicia de los Estados Unidos). 1998. Seguro e inteligente: Organizar trabajo después del horario escolar para los niños. Recuperado el 2 de julio de 2002 de la World Wide Web: http://www.ed.gov/pubs/SafeandSmart/intro.html
La investigación muestra que hay una correlación entre el consumo de tabaco y el desempeño escolar.
"Se ha mostrado repetidamente que el inicio del consumo del tabaco está relacionado con logros académicos pobres. Los indicadores pertinentes del logro de los estudiantes incluyen el desempeño escolar (calificaciones), graduación de la escuela secundaria, índices de ausentismo y las aspiraciones profesionales o educacionales futuras".
Fuente: U.S. Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos). 1994. Prevención del uso del tabaco por los jóvenes. Un informe del Surgeon General (Cirujano General), Estados Unidos, Atlanta, GA: Centers for Disease Control and Prevention (Centros para la Prevención y Control de Enfermedades), National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion (Centro Nacional para la Prevención de las Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud), Office on Smoking and Health (Oficina sobre el Consumo de Tabaco y la Salud), p. 133.
Los niños que disfrutan de la escuela, toman en serio sus tareas escolares y piensan ir a la universidad son menos propensos a fumar.
“Las estrategias educacionales, llevadas a cabo junto con actividades basadas en la comunidad y los medios de comunicación, pueden aplazar o prevenir el inicio del consumo de tabaco en 20 a 40 por ciento de los adolescentes".
Fuente: Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos). 1994. Cómo reducir el uso del tabaco: Un informe del Cirujano General. 2000. Washington, DC: National Academy Press, p. 154.