Algunas de estas señales de advertencia del consumo de tabaco en los adolescentes son sutiles y difíciles de percibir, en tanto que otras podrán ser más obvias. Por ejemplo:
| Actividad: Descubra las señales de advertencia |
Si le preocupa que su hijo adolescente pueda estar fumando, quizás tema decir lo que no debe, su preocupe la reacción, o perder usted mismo la calma. A lo mejor usted experimentó con los cigarrillos cuando era niño, y se dirá que no es una cosa muy importante. Pero, sí es importante y necesario que hable acerca de ello; cuanto antes, mejor.
Hay formas de facilitarlo:
Si él niega que fuma y usted le cree, siga verificando con él de vez en cuando. Asegúrese de que él sepa que usted está dispuesto a hablar acerca de esto y contestar cualquier pregunta que tenga, o ayudarle a encontrar la respuesta.
Usted podría señalar que ser “fumador” puede significar diferentes cosas para diferentes personas. Algunos niños creen que no tiene importancia fumar de vez en cuando, por ejemplo, en fiestas o en el automóvil.22. Mermelstein, R. (2003). Teen smoking cessation. Tobacco Control, 12(Suppl I), i25-i34.
Pero sí tiene importancia. Dígale: “Si alguna vez sientes deseos de probar el cigarrillo, aunque sea más de una vez, dímelo, que no me enojaré”.
Para más información acerca de la prevención del consumo de tabaco en los jóvenes, vea el folleto Educando a los niños para que no fumen.
Si su hija adolescente niega que está fumando y usted no le cree, no deje que eso corte la comunicación entre ustedes. No es raro que los adolescentes mientan acerca de fumar. Si usted ha comunicado sus valores con claridad, su hija sabe que usted no aprueba que ella fume, y probablemente le preocupe su reacción.
Muchos adolescentes tratan de dar una excusa ante la evidencia: “Estaba guardando los cigarrillos para mi amigo”, “Mi ropa huele mal porque algunos niños estaban fumando en el automóvil” o simplemente, “¡No confías en mí!”.
Es muy desagradable que le mientan a uno. Trate de no reaccionar exageradamente o acusar a su hija de ser mentirosa. Intente no discutir ante la evidencia; eso únicamente se convertiría en una lucha por el poder. Recuerde que su objetivo no es comprobar que usted tiene razón, sino abrir y mantener un diálogo con su hija adolescente.
No se concentre en la mentira; concéntrese en el consumo de tabaco. Dígale algo así como: “Bueno, está bien; a lo mejor tú no fumaste, pero de todos modos, hablemos del cigarrillo”.
Si su hijo adolescente confiesa haber fumado, reconózcale su honestidad: “Me impresiona tu madurez al reconocer esto. Hablemos acerca de lo que está pasando”.
Diana se mostró agradecida cuando Daniel, de 13 años de edad, confesó que había fumado. Ella expresó su desaprobación, pero mantuvo abiertas las líneas de comunicación. “Me alegro de que él confíe en mí lo suficiente como para decirme la verdad”, afirma ella. “Si me hubiera mentido, podrían haber pasado varios años antes de que me enterara. Le dije cuánto lo quería, y que no quería que continuara haciendo eso”.
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Texto en esta sección de: ¿Podria su hijo estar fumando? (2006)