Es importante plantear el tema de dejar de fumar. Pregunte: “¿Alguna vez has pensado o tratado de dejar de fumar? ¿Cómo te fue? ¿Ha podido alguno de tus amigos dejar de fumar?” Aunque su hijo es quien debe tener la motivación para dejar de fumar11. Dino, G., Kamal, K., Horn, K., Kalsekar, I., Fernandes, A. (2004). Stage of change and smoking cessation outcomes among adolescents. Addictive Behaviors 29(5), 935 - 941., hay muchas formas en que usted puede ayudarle en el proceso.
Usted y su hijo adolescente deben trabajar juntos para averiguar qué programas de cesación del consumo de tabaco (para dejar de fumar) se encuentran disponibles en su comunidad. Por ejemplo:
Linda, de 15 años de edad, y su madre Carmen, participaron juntas en un programa de cesación del consumo de tabaco siguiendo el consejo del médico de Linda. “Linda tiene asma, pero ella no asoció el asma con el hecho de fumar hasta que fuimos a las clases de cesación” dice Carmen. Linda también encontró “amigos de apoyo” en el grupo, a quienes ella podía llamar cuando sentía deseos de fumar.
No hay una sola forma “correcta” para dejar de fumar. El secreto es encontrar una estrategia realista que su hijo esté dispuesto a tratar, apoyarlo por completo y tener otro plan pensado en caso de que su plan original no funcione.
Los fumadores adolescentes adictos a la nicotina experimentan un síndrome de abstinencia semejante al de los adultos, según el Cirujano General.22. U.S. Department of Health and Human Services (1994). Preventing Tobacco Use Among Young People: A Report of the Surgeon General. (DHHS Publication No. 017-001-00491-0). Atlanta, GA: U.S. Government Printing Office.
Carlos, de 15 años de edad, experimentó algunos síntomas del síndrome de abstinencia, después de dejar de fumar. “Se sintió tenso por un tiempo, y le gustaba discutir más”, dice su padre, Juan. “Me enojé con él algunas veces, pero los síntomas no duraron”.
Una vez que su hijo comience a dejar de fumar, tenga paciencia. Los primeros días sin un cigarrillo pueden ser difíciles. El riesgo de reincidencia es mayor durante la primera semana.33. Choi, W.S., Ahluwalia, J.S., & Nazir, N. (2002). Adolescent smoking cessation: Implications for relapse-sensitive interventions. Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, 156(6), 625-626.
Ayúdelo programando un par de días con poco estrés cuando esté lejos de los amigos que fuman y de otras situaciones que provoquen su deseo de fumar. Déle apoyo adicional. Hágale saber que usted sabe que es difícil dejar de fumar y que está orgulloso de él por hacerlo.
Fueron necesarios varios intentos, y pasaron varios meses antes de que Julia, una adolescente, dejara de fumar por completo. “Ella dejaba de fumar a cada rato y luego volvía a fumar; ése era el problema” dice su padre, José. “No parecía tener éxito, por lo menos al principio.” Lisa, la madre de Julia, recuerda que “Fue un proceso de seis meses hasta que dejó de fumar por completo”.
Normalmente, son necesarios varios intentos para dejar de fumar; y a veces, muchos. Ayude a su adolescente a considerar cualquier recaída como una oportunidad para aprender y ajustarse. Trate de no actuar como si estuviera decepcionado; siga alentando.
Como tantos temas de la adolescencia, ayudar a los niños a dejar de fumar es un reto. También presenta una oportunidad para que usted y su hijo adolescente lleguen a conocerse mejor y desarrollen una relación más estrecha. Aunque su hijo esté luchando por su independencia, usted tiene opiniones que todavía son importantes, y la orientación suya es más fundamental que nunca. No tema hablar de no fumar. Podrá cometer errores, y podrán haber recaídas, pero su apoyo puede marcar una verdadera diferencia.
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Texto en esta sección de: ¿Podria su hijo estar fumando? (2006)